jueves, 19 de marzo de 2015



LA NOVENA


Los libros de oraciones se han convertido en un objeto de uso tan cotidiano para el creyente, que hoy compiten posiciones tan privilegiadas como las de la crema desmaquilladora y el desodorante.

Produce un sentimiento ambiguo encontrar esta realidad; alguna vez nos transmite cierta falta de respeto puesto que es culturalmente mas adecuado mantener en altares dichas imágenes, libros u objetos, pero al mismo tiempo podemos sentir la calidez que emana el hecho de estar tan involucrados en la fe que se nos volvió parte de nuestro despertar y dormir.





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